Hasta la médula
Juan Carlos Ramírez Rodríguez Twitter: @carlos_riez «No solo el amor; sino el instinto animal, el deseo puro es la fuerza que haría pedazos al partido» G. Orwell Sintió la presión del mundo híper-vigilado, la sensación de que todo lo que hacía podía ser censurado, minimizado, y eliminado, le llamó “Falsa Libertad” y tuvo razón. Hace días la compañía ‘dueña del internet’ le dio un strike a la página que administraba con sus amigos, no había pasado ni una semana de su lanzamiento y ya tenían un registro negativo, 2 errores más y eliminarían cualquier rastro de ellos. Después de la sanción vinieron los reclamos: “no puede ser que seas tan pendejo… tenías una cosa que hacer y la hiciste mal… ¿acaso te golpearon con un ladrillo?… un simio con pulgares tiene más criterio…”, insultos normales entre las amistades de acero. Después de 48 horas de insomnio provocado por el estrés, Pedro se soñó en medio de un páramo selvático, miles de sonidos a su alrededor enmarcan...