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Cuando el placer ya no basta, caída y renacer de Siddhartha

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Por Arthur Cuevas @arthurcaves <<“Just ’cause you feel it, it doesn’t mean is there”>> I  A lo largo de la historia, tanto tradiciones espirituales como filosóficas nos advierten del peligro que representa el deseo desenfrenado . No por una negación del placer, sino porque el alma humana corre el riesgo de perderse cuando se identifica por completo con los objetos de deseo que ofrece el mundo exterior. Esta tensión entre lo interior y lo exterior, entre el goce y el vacío que le sigue, se encuentra en el corazón de Siddhartha de Hermann Hesse. Especialmente en la segunda parte de la novela, cuando el protagonista renuncia a su vida contemplativa para hundirse en las exquisitas tentaciones mundanas.  Siddhartha, el más hermoso, el más talentoso, aquel que se nutrió del ascetismo con los Samana y escuchó las enseñanzas de la viva voz del Buda, renuncia a toda doctrina y elige aprender directamente de la vida. P...

Descartes, ¿Dudar para qué?

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 Por Salvador Espinosa @Meta_noesis Si acaso hay alguna duda que haya atravesado todas las capas de la realidad, esa es la cartesiana. Con la leyenda del fundador del escepticismo, Pirrón, de quien se cuenta que, el poder de su duda era tal que, con tan solo poner en tela de juicio el abismo que se le presentase frente a él podía atravesarlo sin verse afectado ni por la caída ni por la impresión de aquella oscuridad absolvente, no es ni por mucho equiparable a la duda cartesiana. En la duda pirrónica cabe en la posibilidad de desafiar las leyes naturales, concediéndole una suerte de poderes sobrehumanos al filósofo; la cartesiana, por su parte, cruza los límites del firmamento y, de acuerdo con él, accede al conocimiento de lo divino sin necesidad de ir más allá de sí mismo. ¿Qué plantea la duda cartesiana? Pocos saben que en ella tiene lugar el nacimiento del famoso método científico, es paradójico que, pese a su cuna, hoy día parezca no reconocerla, incluso, la niega. Como bien...

Especial noche de Walpurgis: Epístola de un escéptico.

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Por Rubén Gómez @rockben05   Epístola de un escéptico:                                                                       El aquelarre, Goya Resulta sumamente llamativo como hasta el individuo que podría jactarse de poseer una mente ecuánime y lógica ve trastocados los principios sobre los que funda su razonamiento y su conducta cuando una serie de circunstancias fortuitas le orillan a una colina semidesierta en mitad de la noche bajo la inclemente lluvia de verano o también, cuando en el transcurso de una alucinante noche no le resulta posible determinar si fueron los sueños los que trajeron la fiebre o si fue la fiebre la que trajo aquellos sueños. Me resisto a aceptar que la extraña concatenación detrás de los eventos suscitados la noche en cuestión, vaya más allá de la sencilla ocurrencia de una o...

El origen de la novela negra en la narrativa de Edgar Allan Poe

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Por Rubén Gómez @rockben05 Últimos días  El 27 de septiembre de 1849, Edgar Allan Poe se embarcó desde Richmond, Virginia con rumbo a Filadelfia para comunicar a su tía, María Clemm <<Muddie>> (como le decía de cariño) , que Sarah Elmira Royster acababa de aceptar de muy buena manera casarse con él. Sarah Elmira Royster había sido su novia de juventud entre 1825 y 1826, sin embargo, entre algunas reservas por el padre de ésta a dicha relación y el ingreso de Poe a la universidad de Virginia, su continuidad se vio truncada. Las circunstancias posteriores fueron favorables para que se reencontraran entre julio y septiembre de 1849 cuando Poe regresó a Richmond y para que las nupcias entre ambos se programaran para celebrarse en octubre de ese mismo año. El barco que llevó a Poe de Richmond a Baltimore atracó dos días después de su salida, el 29 de septiembre, desde ahí, Poe debía tomar el tren a Filadelfia, pero debía esperar algunas horas. En alguna de las horas sigu...